lunes, 26 de noviembre de 2012

¿QUÉ ES LA PSICOTERAPIA?

La terapia es un proceso que se inicia cuando una persona no se encuentra a gusto con la forma en la que vive y la forma en la que enfrenta sus relaciones interpersonales. Es entonces que busca un apoyo profesional.

El proceso implica la interrelación con un psicoterapeuta, en esta interrelación hay un intercambio de información; en general podemos decir que el paciente da información sobre su vida y forma de relacionarse, lo que le gusta de ello y lo que no, y el psicoterapeuta puede darle una nueva forma de ver esa información, una perspectiva desde otros puntos para ampliar el significado de esa experiencia, ya que el psicoterapeuta está entrenado para ello. Esta visión del psicoterapeuta puede ampliar la visión que el paciente tiene de si mismo y en general la visión de su mundo. La nueva forma e verse a si mismo y el poder ver a los demás más ampliamente permite a los pacientes tener nuevas actitudes y conductas ante los mismos eventos cotidianos de la vida que antes aparecían como problemáticos.

También el psicoterapeuta tiene la posibilidad de utilizar técnicas de cambio en cada situación o vivencia problema del paciente. Las habilidades del psicoterapeuta se desarrollan en un proceso prolongado de aprendizaje y supervisión de su práctica clínica.

La calidad de la relación terapéutica depende de la buena comunicación entre él y su paciente. Acudir a terapia implica un deseo de cambiar que conlleva dolor y estar dispuesto a recibir retroalimentación. Es por lo anterior que el ambiente de la relación psicoterapeuta-paciente debe de ser de confidencialidad, respeto y aceptación.

El cambio en actitudes, conductas y afectos aparecen poco a poco a partir del nuevo concepto de si mismo y la nueva visión de los otros.

La Psicología tiene diversos enfoques que explican el concepto de hombre, lo que es “normal y lo “anormal” y la metodología idónea para el cambio de acuerdo a esta fundamentación teórica. Encontramos entonces diversas escuelas y enfoques como la Psicología Humanista y la terapia Familiar Sistémica, además existen otras corrientes o enfoques psicológicos como el psicoanálisis, el cognitivo-conductual y el constructivista.

La Psicología Humanista o Existencial-fenomenológica surge después del psicoanálisis y del conductismo y plantea una visión integral del ser humano haciendo énfasis en el conocimiento de sí mismo, la libertad y la responsabilidad. La Psicología Humanista, en contraposición al conductismo, toma en cuenta que el hombre tiene una intencionalidad, es decir, no solamente responde a los estímulos del medio ambiente sino que tiene una intención y una motivación interna que lo lleva a actuar. Psicólogos que inicialmente se forman como freudianos, en otra etapa de su vida profesional buscaron explicaciones más incluyentes acerca de la naturaleza del hombre, no solo explicaron la parte inconsciente sino que aportaron a la Psicología Humanista conceptos importantes como la búsqueda existencial, el desarrollo de la personalidad con la influencia de un contexto sociocultural, la espiritualidad humana y la lucha por auto desarrollarse.

La Psicología Humanista muestra al ser humano más en función de sus motivaciones y necesidades que en función de sus patologías, esta postura psicológica surge en los 60´s cuando hay una reacción a una sociedad concebida como materialista y mecanicista y que termina por deshumanizar a las personas. Como consecuencia de esta nueva postura del hombre frente a sus semejantes, se resalta el no considerar a los demás como objetos, o medios para alcanzar nuestros propósitos personales. Esta forma restringida de relacionarse con los demás, la que no ve al hombre como un ser en todas sus dimensiones (bio-psico-social-espiritual) se transforma en una barrera en la interrelación en donde solo la buena comunicación puede hacernos reconocer a los otros como iguales y relacionarnos constructivamente. La buena comunicación es una forma de respetarnos y respetar a los otros, y en terapia se aprende comunicarnos mejor.

Desde este enfoque existencial humanista de la psicología el ser humano es considerado único e irrepetible. Tenemos la tendencia al desarrollo integral y emocional y a veces no tenemos ni tuvimos en nuestra formación como niños y adolescentes todas nuestras necesidades satisfechas y es entonces que tenemos la tarea de desarrollar eso único y especial que somos, desarrollar todas nuestras potencialidades, por eso acudimos a terapia.

La Terapia Familiar Sistémica considera a la familia un sistema de relaciones que se forma a partir de una pareja. Esta familia pasa por diversas etapas de desarrollo presentando distintas características y retos a resolver o en su defecto, crisis en el intento de resolver estas etapas. En cada una de estas etapas, se deben de modificar las pautas de conducta, de relación y organización para dar paso a la madurez de los miembros de la familia. La estructura familiar debe de ser un ajuste constante, es cambiante y a la vez busca su estabilidad mediante diversos procesos.

La terapia familiar sistémica contempla lo interpersonal, analiza el como nos relacionamos y como y que comunicamos con nuestras palabras y con nuestras acciones. Así mismo contempla las diversas jerarquías en la familia y el respeto a cada uno de los miembros, los límites dentro y fuera de la familia, las alianzas internas.

Acudir a una terapia familiar significa estar dispuesto a ver como actuamos y cuando hacemos lo que hacemos, reconocer a que estamos reaccionando y de esta manera poder reconocer que nuestras conductas tiene un “para que” y que afectan a otros, también implica enfrentarnos a la responsabilidad de cambiar para que la familia cambie, para que sea un lugar en donde todos sus miembros tengan un contexto que propicie su desarrollo integral.

LA INTERACCIÓN TERAPEÚTICA

La psicoterapia cognitiva considera que hay 3 factores básicos que ayudan a mantener la relación terapéutica iniciada (Beck, 1979):

A) La confianza básica: Se trata de la percepción del paciente que ve la relación con el terapeuta como segura y no amenazante y que le permite expresar sus dificultades con la esperanza de encontrar solución a sus dificultades. El terapeuta sopesa su intervención (p.e elicitando feedback del paciente) y ajusta su rol (directividad, formalidad, límites, etc.) a las respuestas del paciente. En general, en la primera fase del tratamiento, suele emplear más la empatía, aceptación y autenticidad, para así fomentar la confianza básica. En una segunda fase se refuerza de modo progresivo la autonomía del paciente (p.e planificando con él las agendas y tareas para casa, y usando las atribuciones internas a sus logros).

B) El rapport: Se refiere en general, a un acuerdo de metas, objetivos y procedimientos terapéuticos entre el paciente y el terapeuta. Es útil que el terapeuta clarifique las expectativas terapéuticas que el paciente trae a terapia; que las contraste con el paciente si le pongo si le parece poco razonable o inadecuadas (p.e "¿Cree usted que su hijo estará dispuesto a colaborar conmigo en la terapia si usted le amenaza con lo que podría perder si no viene?"). También el terapeuta se pone en la misma "onda" del paciente a través de la empatía, aceptación y autenticidad (con la ayuda del feedback). El explicar al paciente la duración del tratamiento, la frecuencia de las sesiones, el proceso terapéutico y las fluctuaciones; y recoger sus respuestas al respecto, puede facilitar el llegar a un acuerdo mínimo sobre estos puntos, o no iniciar la terapia si el paciente trae un marco de trabajo excesivamente restrictivo (p.e Fisch y cols. 1984).

C) La colaboración terapéutica: El terapeuta y el paciente forman un equipo de trabajo que tiene como fin detectar los pensamientos negativos, los supuestos personales y trabajar su modificación (empirismo colaborativo).

Se explican al paciente las tareas a desarrollar (p.e mediante modelado directo o cognitivo), se aplican como tareas para casa, se revisan esas tareas en consulta, y progresivamente el paciente va teniendo un papel más autónomo en este proceso. En la fase de socialización terapéutica se inicia esta actividad

CARACTERÍSTICAS DESEABLES DEL TERAPEUTA

En la C.T (Beck, 1979) se consideran como necesarias, pero no suficientes, que el terapeuta posea tres competencias relacionales (Rogers, 1951): Aceptación, Empatía y Autenticidad. Por aceptación se entiende el interés mostrado por el terapeuta hacia el paciente y su problemática
Interés que no debe de ser demasiado efusivo ni proteccionista. Hay que señalar que las muestras de este interés terapéutico son interpretadas por el paciente, y que el grado de aceptación percibida pesa más que la conducta del terapeuta al respecto. Para detectar esas percepciones es útil utilizar preguntas de feedback dirigidas al paciente, y utilizar sus respuestas para modular las expresiones de aceptación (p.e "¿Qué piensas y sientes sobre mi forma de relacionarme contigo? ¿Qué piensas que siento sobre ti?"). La empatía se refiere a la habilidad del terapeuta de entrar en el mundo del paciente y experimentar cognitiva y afectivamente el mundo como lo hace este.
El terapeuta puede facilitar esta labor si devuelve al paciente expresiones referentes a su modo de percibir los eventos y sus estados emocionales asociados, haciéndolo en forma de hipótesis a contrastar por el feedback del paciente (p.e, "Cuando usted se encuentra en una reunión y nadie le dirige la palabra parece pensar que nadie se interesa realmente por usted y entonces comienza a sentirse muy triste y solitario, le gustaría que alguien tomara la iniciativa, pero nadie parece hacerlo...¿podría ocurrir así?"). Incluso el terapeuta empático puede evitar hacer juicios peyorativos sobre la conducta del paciente y sus problemas relacionales (p.e resistencias) si tiene la habilidad de tener empatía hacia estos problemas.
Puede incluso desarrollar "ensayos cognitivos" sobre las actitudes y emociones del paciente (p.e imaginándose asumiendo actitudes y emociones similares a la del paciente) y generar así alternativas a las mismas. La última habilidad, la autenticidad, se refiere a la franqueza del terapeuta con el paciente, para que este tenga una imagen realistas de lo que puede (y no puede) esperar sobre el terapeuta o la terapia. Sin embargo es conveniente que esta franqueza sea conjugada con la diplomacia y se manifieste en momentos oportunos. Al igual que las otras dos habilidades la percepción del paciente sobre ellas es él, principal determinante de su reacción, por lo que las "preguntas de feedback" son fundamentales para adecuarlas a cada caso concreto.
La R.E.T (Ellis, 1989) comparte, en general, los principios antes expuestos con respecto a la C.T Además puntualiza otra serie de factores. Señala la conveniencia de no mostrar una excesiva cordialidad hacia el paciente; ya que aunque esto podría hacerle mejorar a corto plazo, reforzaría sus creencias irracionales de aprobación, dependencia y baja tolerancia a la frustración. Otro factor es que los terapeutas es deseable que tengan una inclinación personal de tipo filosófica y cognitiva para aplicar esta terapia de manera más congruente. Se apunta también a que el terapeuta sea capaz de manejar, si aparecen (cosa frecuente) sus creencias irracionales de aprobación, éxito y autovaloraciones respecto a las manifestaciones del paciente y la evolución de este.
El humor es otra característica deseable; ya que puede suponer un recurso anti-dogmático importante ante la excesiva "seriedad" dada a veces a la visión de los problemas y la terapia. Y como última habilidad se apunta la flexibilidad con la propia terapia, adecuándola al caso concreto; y no siempre "teniendo que" desarrollarla de forma directiva y con el mismo "manual".

PROCESO DIAGNÓSTICO

En psicología clínica, el diagnóstico se enmarca dentro de la evaluación psicológica, y supone el reconocimiento de una enfermedad o un trastorno a partir de la observación de sus signos y síntomas.
El diagnóstico clínico requiere tener en cuenta los dos aspectos de la lógica, es decir, el análisis y la síntesis, utilizando diversas herramientas como la anamnesis, la historia clínica, exploración física y exploraciones complementarias.
El teorema de Bayes ayuda al diagnóstico de una enfermedad a partir de los síntomas y otros hallazgos que presenta el paciente si las enfermedades son mutuamente excluyentes, se conoce sus prevalencias y la frecuencia de aparición de cada síntoma en cada enfermedad. Según la prevalencia de cada enfermedad en cada población, un mismo conjunto de síntomas o síndrome puede producir un diagnóstico diferente en cada población, es decir, cada síndrome puede estar producido por una enfermedad diferente en cada población.
Herramientas diagnósticas
Síntomas: Son las experiencias subjetivas negativas físicas que refiere el paciente, recogidas por el médico en la anamnesis durante la entrevista clínica, con un lenguaje médico, es decir comprensible para todos los médicos. Por ejemplo, los pacientes a la sensación de falta de aire o percepción incómoda y desagradable en la respiración (disnea), lo llaman ahogo, angustia, fatiga, cansancio fácil...
Signos: Son los hallazgos objetivos que detecta el médico observando al paciente, por ejemplo la taquipnea a más de 30 respiraciones por minuto.
Exploración física o Semiotecnica: Consiste en diversas maniobras que realiza el médico sobre el paciente, siendo las principales la inspección, palpación, percusión, oler y auscultación, con las que se obtienen signos clínicos más específicos.
Todos los síntomas referidos en la anamnesis y los signos objetivados en la exploración física son anotados en la historia clínica del paciente.

Generalmente, los signos y síntomas definen un síndrome que puede estar ocasionado por varias enfermedades. El médico debe formular una hipótesis sobre las enfermedades que pueden estar ocasionando el síndrome y para comprobar la certeza de la hipótesis solicita exploraciones complementarias.

Herramientas diagnósticas
Síntomas: Son las experiencias subjetivas negativas físicas que refiere el paciente, recogidas por el médico en la anamnesis durante la entrevista clínica, con un lenguaje médico, es decir comprensible para todos los médicos. Por ejemplo, los pacientes a la sensación de falta de aire o percepción incómoda y desagradable en la respiración (disnea), lo llaman ahogo, angustia, fatiga, cansancio fácil...
Signos: Son los hallazgos objetivos que detecta el médico observando al paciente, por ejemplo la taquipnea a más de 30 respiraciones por minuto.
Exploración física o Semiotecnica: Consiste en diversas maniobras que realiza el médico sobre el paciente, siendo las principales la inspección, palpación, percusión, oler y auscultación, con las que se obtienen signos clínicos más específicos.
Todos los síntomas referidos en la anamnesis y los signos objetivados en la exploración física son anotados en la historia clínica del paciente.

Generalmente, los signos y síntomas definen un síndrome que puede estar ocasionado por varias enfermedades. El médico debe formular una hipótesis sobre las enfermedades que pueden estar ocasionando el síndrome y para comprobar la certeza de la hipótesis solicita exploraciones complementarias.

domingo, 25 de noviembre de 2012

CLASIFICACIÓN DE LAS ADICCIONES NO CONVENCIONALES


LUDOPATIA

La adicción al juego, ludopatía o juego patológico, como también se le ha llamado, es un desorden adictivo caracterizado por la conducta descontrolada en relación al juego de azar y a las compras. La inversión de tiempo, energía y dinero en las actividades de juego aumenta con el tiempo y la persona se va haciendo mas dependiente del juego para enfrentar la vida diaria.
La negación se presenta como es usual en las adicciones y muchas veces toma la forma de fantasías de ganar mucho dinero a través del juego, y de racionalizaciones de jugar para ganar dinero y así poder pagar las deudas de juego que se han acumulado.
El descontrol progresivo y los gastos desmesurados de dinero llevan a problemas económicos y familiares severos y a mucho stress psicológico a las persona adicta. Esto causa depresión y ansiedad que muchas veces ponen en peligro la vida del adicto. La adicción al juego es la adicción mas relacionada con intentos de suicidio.
La intolerancia a la frustración, la incapacidad para ponerse en contacto con sus emociones, así como la grandiosidad, los sentimientos de baja-autoestima y la mitomanía producto de la doble vida que usualmente desarrolla el adicto al juego, son síntomas típicos de esta adicción. Una variante de esta adicción, es la adicción a las compras, que muestra el aspecto compulsivo, la negación y el deterioro de las relaciones familiares, muy parecido al adicto al juego.

1.1.- Características:
Existe una obsesión continua por jugar y conseguir dinero para seguir jugando.
Tiende a jugar mayores cantidades de dinero o durante mayor tiempo del que había planeado antes de ir a jugar.
Tiene la necesidad de aumentar la cantidad o frecuencia de la apuesta para conseguir la satisfacción deseada.
Se siente intranquilo u irritable cuando no puede jugar.
Pierde constantemente dinero en el juego y regresa al día siguiente para intentar recuperarlo.
Sacrifica alguna actividad social, profesional o recreativa importante por dedicarle mayor tiempo al juego.
Frecuentemente utiliza el juego como una alternativa para escapar de los problemas.
Engaña a los miembros de la familia u otras personas para ocultar el grado de su problema para controlar el juego.

1.2.- ¿Cómo afrontar y qué hacer ante una adicción patológica?
Puede cometer actos ilegales como falsificaciones, fraude, robo o abusos de confianza para financiar el juego.
Si existen indicios razonables de juego patológico, acudir a profesionales especializados en el tema.
Es difícil que un ludópata pueda dejar de jugar sin recibir ayuda, por mucha fuerza de voluntad que tenga o declare tener.
Muy pocas veces la ludopatía tiene una sola causa o circunstancia que la genere, por lo que requiere de la intervención de especialistas.
Es frecuente que el ludópata tenga ciertas características de personalidad inmadura, miedos, sentimientos de inferioridad y falta de responsabilidad.
La familia debe entender que se trata de una enfermedad y asumir la responsabilidad de acompañar y ayudar al paciente en el proceso de tratamiento.
Es importante tener en cuenta que ninguna persona se vuelve jugador patológico o compulsivo desde un inicio. Y que es un hecho que nadie comienza a jugar con la intención.

1.3.- Tratamiento
El tratamiento debe ser realizado por equipo profesional, aunque se considera una "adicción no farmacológica", no se recomienda el tratamiento en grupo de personas con problemas de adicción a sustancias. Se deben realizar terapias individuales, de pareja, familia o grupo, según abordaje personalizado, el cual aborda no sólo los problemas de comportamiento, sino también los problemas físicos y las repercusiones en sus estudios, familias, trabajo, en la vida social y problemas jurídicos y financieros.

1. 2.- INTERNET
La adicción a la Internet es una categoría que agrupa a una serie de desórdenes relacionados, a saber:
1. Compulsión por actividades en-línea
2. Adicción al cyber-sexo
3. Adicción a los cyber-romances
4. Adicción a la computadora
La adicción a las actividades en línea incluye, la compulsión por: las subastas, la navegación web, el juego de azar en línea.
La obsesión con la programación, con los juegos de computadora, así como la búsqueda compulsiva de sexo y relaciones disfuncionales a través de la Internet, forman parte de este síndrome:
El abandono de la vida familiar y/o social, el descuido de las funciones laborales, así como el deterioro de la higiene y salud física a raíz de la inversión de energía y el tiempo invertido en la adicción a la Internet, son características de este desorden.

2.1.- Características:
. Cambios drásticos en los hábitos de vida a fin de tener mas tiempo para conectarse.
. Disminución generalizada de la actividad física.
. Descuido de la salud propia a consecuencia de la actividad en Internet.
. Evitación de actividades importantes a fin de disponer de mayor cantidad de tiempo para permanecer conectado.
. Cambio en los patrones de sueño a fin de disponer de mas tiempo en la Red.
. Disminución de la sociabilidad que tiene como consecuencia la pérdida de amistades. . Negligencia respecto a la familia y amigos. 
. Rechazo a dedicar tiempo extra en actividades fuera de la Red.
. Deseo de mas tiempo para estar frente al ordenador.
. Negligencia respecto al trabajo y las obligaciones personales

2.2.- Tratamiento

El tratamiento del ciberadicto es parecido a otro tipo de adicciones. El paso más importante es que el sujeto afectado reconozca que está 'enganchado' y tenga valor suficiente para solicitar ayuda. Someterse a una terapia de 'desconexión' que no requiere la abstinencia total para llevar una vida normal constituye la siguiente fase. El primer paso es reconocer que se está "enganchado" y estar verdaderamente motivado para dejar el hábito.
Podemos cuestionarnos si lo que se pretende es una abstinencia completa o bien un uso adaptativo de los servicios de Internet.
Algunos signos de alerta son; la comprobación compulsiva del correo electrónico y la inversión de mucho tiempo y dinero en servicios On Line.

1. 3.- SEXO
La adicción al sexo es un de las adicciones mas negadas en nuestra cultura. Muchas veces se racionaliza la conducta compulsiva sexual, especialmente la masculina, esperando con esto minimizarla o diluir el sufrimiento que se produce en una persona o una familia donde existe la adicción sexual.
No toda desviación sexual es una adicción, pero el uso del sexo como sustituto de las relaciones sanas con los demás, es un síntoma del desorden adictivo sexual. La adicción sexual se manifiesta, tal como la hacen otras adicciones, a través de un patrón de descontrol en la conducta sexual, alternados con períodos de relativa calma.
La negación, racionalización, justificación y el sistema delusional completo es muy similar al de otras adicciones, y además forma parte del desorden. El pensamiento obsesivo sexual y las fantasías sexuales se hacen cada vez más necesarias para lidiar con los problemas de la vida diaria. Los cambios en el estado de ánimo son frecuentes en el adicto sexual y esto hace cada vez más difícil la comunicación con los que lo rodean. Sumado a la desconfianza creciente de parte de su familia por las constantes y repetidas decepciones hacen la convivencia muy dolorosa y tensionada. La familia del adicto sexual sufre mucho por el impacto de esta adicción, especialmente las esposas y esposos de adictos o adictas sexuales y sus hijos, quienes muchas veces repiten la cadena de adicción en sus propias vidas adultas

3.1.- Características
. Al despertar existe una necesidad casi imperiosa de buscar "escenas sexuales" en periódicos, revistas u otros medios
. Se siente remordimiento o vergüenza
. Tiene la necesidad de alejarse de la compañera después de una relación sexual
. Utiliza el sexo como forma de escape para disminuir la ansiedad
. Búsqueda compulsiva de sexo interfiere en sus relaciones sociales o laborales
. Para obtener placer sexual utiliza Internet, el teléfono u otros medios antes que alcanzar el placer con su pareja.

3.2.- Tratamiento
Es posible tratar esta adicción, siendo importante que el paciente acuda motivado y cuente con el apoyo de las personas de su entorno. El tratamiento no pretende conseguir una abstinencia sexual, algo realmente difícil, sino que trata de dirigir el comportamiento sexual hacia una conducta que disminuya la angustia y el malestar generados.
En un inicio, se intenta que la persona adicta reconozca los motivos que le impulsan a ese tipo de adicción, algo que se puede lograr mediante la terapia cognitivo-conductual, dirigida por un psiquiatra o sexólogo, y con la que se trata de llegar a controlar los estímulos, enseñar a prevenir la respuesta identificando las situaciones de riesgo, desarrollar el autocontrol y alcanzar una reestructuración cognitiva, manejando los pensamientos inadecuados, entre otras técnicas.

4.- TRABAJO

Algunas personas centran su vida en el trabajo, le dedican tanto tiempo que desatienden otros quehaceres y obligaciones. Llegan a obsesionarse hasta el punto de que sus relaciones sociales desaparecen o las limitan a personas relacionadas con su vida laboral.
Su vida familiar también queda afectada por su falta de atención y dedicación. Estas personas, se dedican exclusivamente a trabajar y llegan a perder el interés por cualquier otra actividad. Decimos que son adictas al trabajo.
La adicción al trabajo es una dependencia que hace que la persona adicta carezca de interés por todo lo que no pertenezca a su mundo profesional. Sus pensamientos siempre están girando en torno al trabajo y no saben disfrutar de las vacaciones ni de los fines de semana, no saben relajarse ni entretenerse en su tiempo libre. Esperan con ansiedad la vuelta al trabajo.

4.1- Características:
. Buscan un reconocimiento social y autoafirmarse con su trabajo, necesitan sentir que tienen el control.
. Son perfeccionistas y con la autoestima más bien baja. No les gusta trabajar en equipo, prefieren trabajar solos.
. Anhelan tener poder aunque su motivación no es sólo esa. La mayoría de los adictos al trabajo son personas con un puesto de responsabilidad y con posibilidades de ascenso. Pero, también los hay que no tienen un cargo de gran nivel ni oportunidades para mejorar o cambiar de situación. En general, podemos decir que utilizan el trabajo como refugio para escapar de otros problemas.
. Son ambiciosos y narcisistas. Se deshumanizan cuando alcanzan puestos con poder, no tienen en cuenta los sentimientos de los demás o el compañerismo a la hora de trabajar y esperan que sus subordinados cumplan un horario laboral similar al de ellos. Son muy exigentes con ellos mismos y con los demás.
. Su vida profesional repercute negativamente en su vida familiar al trabajar fuera de hora, fines de semana o en vacaciones. Suelen llevarse trabajo a casa y no desconectan el móvil del trabajo por si lo necesitan.
. Con frecuencia desarrollan enfermedades cardiovasculares, gástricas, hipertensión, musculares y ansiedad.

4.2.- Tratamiento

El problema de los adictos al trabajo es que ni ellos ni quienes les rodean son conscientes de que sufren una enfermedad adictiva. Podemos decir que es una adicción encubierta porque aparentemente no se hace daño a nadie, sino que por el contrario, todos piensan que el fin de esa entrega total es para obtener logros en beneficio personal y familiar. Lo esencial para superar esta adicción es aprender a separar el mundo laboral del personal, para ello ha de tener claro cuáles son sus prioridades en la vida, retomar el vínculo afectivo con la familia y los amigos, volver a disfrutar del juego de sus hijos, el cariño de su pareja y la diversión de una reunión de amigos. No vivir el trabajo como algo personal, saber que es sólo un medio para vivir.
Cuando llegues a casa desconecta completamente de tu trabajo, apague el móvil del trabajo, organice reuniones con amigos, póngase a ver una buena película con su familia. Planifica su tiempo libre y disfrútalo. Oblíguese si es preciso a salir, ir al cine, hacer deporte, etc. 

5.- COMPRA COMPULSIVA
La compra compulsiva, que consiste en el afán desmedido, incontrolado y recurrente por adquirir cosas no es un fenómeno exclusivo de fechas como la Navidad, en las que la insistencia de la publicidad comercial y la tradición consumista podrían explicar un cierto aumento de los gastos.
Es una adicción en toda regla que, si bien en su máxima expresión afecta a poca gente, es más común de lo que pudiera pensarse. Es la consecuencia de un impulso irreprimible, un acto poco consciente del que después nos arrepentimos, porque compramos cosas poco útiles o gastamos más de lo que podemos.

5.1.- Características
. Cuando la persona se siente triste, deprimido o enojado, lo único que lo pone en calma es ir de compras.
. Compra con frecuencia cosas poco útiles, que después se arrepiente de haberla adquirido.
. Tiene la casa llena de artículos que no usa y que le resulta inservibles.
. Se precipita a la hora de comprar, porque no puede controlar sus impulsos.
. Del entorno familiar y de amigos le llegan mensajes críticos con nuestra desmedida afición a comprar.
. Aun a pesar de haber comprado muchas cosas o haber realizado un gran gasto, se siente insatisfecho cuando reflexiona en casa sobre los objetos adquiridos.
. Ve que se le va el dinero sin darse cuenta, y a menudo están irritados por haber gastado el dinero tontamente.
. Cuando ve algo que le gusta, no paramos hasta comprarlo.
. Adquiere productos "milagro" que intuimos o sabemos inútiles.
. Cuando recibe el extracto de la tarjeta de crédito, se sorprende sobremanera la cantidad e importe de las compras que hemos hecho.
. Su tiempo libre lo dedica preferentemente a visitar los centros comerciales.

5.2.- Tratamiento

El objetivo del tratamiento es lograr una conducta controlada. Para esto, inicialmente se toman
una serie de resguardos, así por ejemplo, se impide el uso de tarjetas, o llevar efectivo, para gradualmente, permitir un acceso al consumo controlado.
El acercamiento es de tipo multiprofesional y busca un enfoque integral de la problemática. Es así como el tratamiento incluye tratamiento farmacológico, educación individual y familiar, terapia ocupacional, terapia familiar y psicoterapia.
. Piense qué quiere, qué le pasa, cómo se encuentra y busque qué alternativa existe, distinta de la de ir de compras. Recupere viejas aficiones o incorpore nuevas, y cultive sus amistades. . Hable de su problema con personas de su entorno o con aquellas que lo hayan superado.
. Antes de salir de compras, redacte minuciosamente una lista con el propósito firme de no salirse de ella. Cada nuevo producto debe tener su propia justificación.
. Compre con dinero en metálico y deje su tarjeta de crédito en casa.
. Antes de comprar algo, piense en la utilidad que va a darle y si no la tiene, desista de su intención inicial.
. Si algo le gusta, no lo compre de inmediato, concédase unos días, coméntelo con alguien y, posteriormente, decida.
. Si está convencido-a de que no puede superar su adicción o ha fracasado en varios intentos, acuda al psicólogo.

6.- RELIGIÓN
El adicto a la religión usa a Dios, la Biblia, o a un pastor como si fuera una droga para suavizar los problemas y escapar de ellas. Como en otras adicciones está relacionado con la baja autoestima, la culpabilidad, el miedo, la vergüenza, los sentimientos de aislamiento y de sentir diferente de las demás personas en el mundo. Toda la familia es afectada.
Si considerarnos la predicación constante, la preocupación con la Biblia, con el diablo, el juzgar, el sentir pecado, la vergüenza, y tantas reglas para controlar a los feligreses y a la familia, no es una sorpresa que afecte la salud mental. Muchos adictos a la religión provienen de familias donde fueron afectados por abusos religiosos, donde uno o ambos progenitores eran adictos a la religión.
Verdaderamente el adicto a la religión no se siente cómodo con Dios, ni consigo mismo, ni con sus relaciones, ni con el mundo. Usa a Dios, a su iglesia, a un predicador, a la Biblia para escapar de los sentimientos de soledad y de desesperación. Los efectos emocionales de esta "droga" vienen de sentirse "ser salvado", de entender un texto de la Biblia y/o de las emociones que se sienten en el culto. Muchas mujeres "adictas a una religión" están escapando así de problemas con sus esposos. No es que los sentimientos en el culto estén mal, pero como cualquier cosa, se puede llegar a un desequilibrio.
El mundo, los gobiernos, la sociedad, todo es juzgado según la manera como el adicto interpreta la Biblia. El dudar y cuestionar a los líderes puede ser considerado como blasfemia. Bailar, fumar, todo lo "no religioso" es considerado como pecado. Los resultados son que la perfección, la santidad y la pureza son metas inalcanzables y por lo tanto surgen la vergüenza, la culpabilidad, la desesperación y el aislamiento: "Sólo las personas en mi religión son mis amigos", esto es duro para los adolescentes.

6.1.- Características
Una religión peligrosa es una religión en la cual la gente es controlada por la doctrina o por el pastor, generalmente usando el miedo y el sentimiento de culpabilidad. En este tipo de religión, a la gente se le prohíbe ir a bailes, maquillarse, leer libros aparte de los de su grupo. Las mujeres no pueden usar pantalones, ni cortarse el pelo. Los feligreses son empujados a experimentar cosas sobrenaturales, como visiones, lenguas, oír la voz de Dios.
Se les prohíbe estar con personas ajenas a su religión por miedo de ser contaminado, y para ellos la sicología, filosofía, la ciencia, Alcohólicos Anónimos y las terapeutas son cosas del diablo. No existen enfermedades mentales; se trata del diablo atacando a la persona. En estas religiones la gente se siente culpable, tiene baja autoestima, todo el mundo está "perdido", hay falta de esperanza, dependencia excesiva del pastor, aislamiento de la sociedad y falta de un sentir adecuado." . Orar, ir a la iglesia, hablar de Dios, citar la Biblia obsesivamente. No poder dejar de hacerlo ni un día.
. No hacer caso de las cosas que suceden en el mundo y de su alrededor; olvidar citas; no asistir a fiestas de la familia.
. Pensar que el mundo y nuestros cuerpos son malos.
. Pensar que el sexo es sucio . Siempre juzgar a todo el mundo o las cosas. Quejarse de todo porque no es bueno, porque no es de Dios. . Aislamiento porque piensa que lo sabe todo.
. Actitudes de conflicto (choques) con la ciencias hospitales, escuelas, etc.
. Recibir mensajes extraños de Dios o de los ángeles.
. Cambios drásticos en la personalidad.
. Es difícil hablar con aquella persona porque siempre está citando la Biblia cuando conversa.

6.2.- Tratamiento
Tratamiento no es la palabra adecuada para superar esta adicción, si uno esta seguro de sus costumbres y sus creencias, no debe avergonzarse de ella, pero todo en exceso es dañino, talvez la persona que presenta este tipo de adicción le es difícil aceptarla porque así fueron criados y su entorno religioso es de lo mas normal para esta persona, pero cuando sale al exterior se da cuenta que no todos tenemos la misma creencias ni las mismas opiniones, a continuación vamos a poner algunos consejos para una fe sena:
. Es enfocada a Dios y su presencia en la vida.
. Crece y madura. 
. Respeta a los demás y aprecia sus talentos y debilidades.
. Sirve libremente, sin miedo ni culpabilidad, ni compulsión.
. Confía en otros.
. No tiene miedo de abrirse, de compartir sus opiniones, de ser vulnerable; no está a la defensiva con los que piensan de diferente manera.
. Es individualizada, no conformista.
. Acepta sus limitaciones, no es perfeccionista.
. Está orientada a relacionarse, no en la un actuación
. Tiene un Dios personal. No a través de una organización. La Biblia es para todos.
. Acepta y aprecia las preguntas y los desafíos a sus creencias.
. No juzga a los demás.

7.- TELÉFONO
La adicción al teléfono consiste en un fracaso crónico y progresivo en resistir el impulso de realizar llamadas telefónicas, generalmente a las líneas 906, a pesar de las consecuencias negativas que ello conlleva para la vida de la persona (facturas elevadas de teléfono, no realización de actividades antes gratificantes, problemas de pareja y/o familiares...).
Las líneas telefónicas más adictivas suelen ser: teléfonos de tarot, teléfonos eróticos, party-lines y móviles.
La adicción al teléfono esconde tras ella problemas tales como la inseguridad, baja autoestima, necesidad de sentir experiencias intensas, soledad, pobres habilidades sociales o la necesidad de mantenerse continuamente en contacto con otras personas.
La FACUA (Federación de Consumidores en Acción) dice que el uso de los teléfonos móviles puede provocar adicción con efectos psicológicos y emocionales semejantes a los de los cigarrillos y otras substancias: agresividad, mal humor, aislamiento, abandono del entorno social. Según un estudio publicado en la British Medical Journal, el uso del teléfono móvil puede crear los mismos comportamientos compulsivos que cualquier otra adicción. No son uno ni dos los que dicen que el móvil engancha: uno de cada mil usuarios puede ser adicto.

7.1.- Características
. Hay casos que fueron detectados por "facturas de teléfono que ascendían cada mes a cantidades exageradas".
. Entre los casos tratados figuran algunos universitarios que "llegaron a enviar durante un mes cerca de mil mensajes desde su teléfono e, incluso, se han dado situaciones de adictos que han tomado prestado móviles de sus compañeros para este fin".
. Entre los síntomas principales para detectar la adicción al teléfono móvil figura el gasto exagerado de la factura de teléfono, que en algunos casos ha ascendido a 600 euros mensuales, el descenso del rendimiento escolar y laboral y el aumento del nivel de estrés y ansiedad.
. Según el experto, la adicción al teléfono "puede generar conflictos en la pareja y familia, que son precisamente quienes detectan la mayoría de las problemáticas ya que el enfermo tiende a justificar siempre su conducta".

7.2.- Tratamiento . A diferencia de la adicción a sustancias químicas, con la terapia para tratar la adicción al móvil "no pretendemos que los pacientes dejen el consumo sino que aprendan a realizar un uso responsable". Para ello, "es fundamental el papel que desempeñan las familias y cónyuges".
. La terapia para frenar la adicción a móvil demora entre seis y ocho meses de tratamiento en varias etapas que incluyen eliminar por un tiempo el teléfono e incorporarlo progresivamente. Durante este período, el adicto debe efectuar llamadas delante de otras personas y "es aconsejable que el teléfono sea de contrato y no de prepago para controlar el gasto".
. No es recomendable que niños menores de 14 años dispongan de teléfono móvil a no ser que su uso sea vigilado por los propios padres".
De volverse un jugador patológico, al igual que la adicción a las drogas, la ludopatía se genera de una manera progresiva.

ADICCIONES Y DOPAMINA


Adicciones y dopamina por raulespert

ADICTOS A LA HEROINA


Adictos a la heroina: Pat por raulespert